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el Cristo moribundo

 

 

 

 

 

 

 

 

Piense sobre la cruz—

Y sentados le guardaban allí. —Mateo 27

»A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar save.
Descienda ahora de la cruz« —Mateo 27:42

JESÚS, pues, estaba en pie delante del gobernador.  Porque sabía que por envidia le habían entregado.  Y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado. —Mateo 27:13-26

Isaías 53

Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 53:5

 Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la compañía;y desnudándole, le echaron encima un manto de escarlata,y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: !!Salve, Rey de los judíos! Mateo 27:27-29

Isaías 53

Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. 53:3

Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza. Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle. Mateo 27:30-31

Isaías 53

No abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. 53:7

Y cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa: Lugar de la Calavera, le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después de haberlo probado, no quiso beberlo.  Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.

 

Y sentados le guardaban allí.  Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS. Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda. Mateo 27:33-38

Isaías 53

Y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores. 53:12

Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.  Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación?  Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo.  Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. —Lucas 23:39-42

Isaías 53

Se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.  53:9

Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.  Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Mateo 27:45-46

Isaías 53

Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. 53:10

Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.    Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.—Lucas 23:46; Juan 19:30

Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.  El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios. Mateo 27:51-54

Andy Clower


Sobre la base de un manuscrito para una interpretación breve en la iglesia de Cristo, congregaciones de valle (Phoenix, AZ).
Usar aquí por el permiso amable. El leer fue presentado como un relato ininterrumpido que mencionaba cada origen rather than específicamente.  Este enfoque permite que la Escritura Sagrada diga su propia historia en sus propias palabras sin comentarios, sin la interrupción.

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