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J. W. McGarvey: Conferencia cristiana de Missouri – 1883

Los servicios de predicadores son en general el pozo saber —

Hay dos maneras de los métodos de aprender.
Los aprendemos por la experiencia y por el precepto

 

           

Los servicios de los predicadores son generalmente bien conocidos. Ellos se hallan en la superficie del Nuevo Testamento, y el predicador que no los sabe es sin  excusa. Pero los mejores métodos de cumplir estos deberes no son tan bien conocidos. No son tan fácilmente aprendidos, y aunque pocos de ellos son enseñados en las Escrituras.

Hay dos maneras de aprender métodos. Los aprendemos por la experiencia y por el precepto. El último debe preceder al anterior: porque la experiencia enseña en gran parte por medio de los errores que cometemos, y la experiencia precepto preceder sabia, si prestar atención, debe salvarnos de muchos errores. Pero el precepto, comoquiera sabio, no es rara vez aceptado en su completo hasta que lo hemos evaluado por nuestra propia experiencia. La experiencia es la única guía en la que estamos deseando confiar implícitamente, aún ningún hombre alguna vez debe considerarse a sí mismo demasiado viejo o demasiado sabio para sacar provecho de la experiencia y el consejo de otros. Los dos profesores, la experiencia y el precepto, deben ser escuchados constantemente, y cada predicador debe continuar creciendo por la ayuda de cada uno hasta que la decadencia inevitable de la vejez empiece.

El centro de la conferencia actual no es dictar, sino asesorar; no sugerir el único buen método como si había excepto uno, pero decir lo que aparece al hablante el mejor método de desembarcar los impuestos que son blanco de la notificación. Los preceptos de esta clase son calculados no mejorar las mentes de predicadores, pero ponerlos libres despertando la idea, con respecto a los métodos que han sido asumidos sin la idea bastante.

Es imposible hablar satisfactoriamente de todos los métodos incluidos en el tema que he escogido, dentro del espacio de una sola conferencia. Éstos podrían ser distribuidos en una manera general en los métodos de estudio, los métodos de la entrega, los métodos de dirigir la adoración pública, los métodos del trabajo de la iglesia, generalmente llamados: el trabajo pastoral, y los métodos del progreso personal. Limitaré mis comentarios al primero de éstos y consideraré los métodos, primero, de estudiar las Escrituras, segundo, de estudiar otros libros, en tercer lugar, de hacer preparativos especiales para el púlpito, y en cuarto lugar, de mantener el sistema en estudio.

  

 

El Estudio de las Escrituras

Hay cuatro métodos de estudiar las Escrituras,
Tener todas sus ventajas respectivas  y
Todo lo necesario para su logro más alto.

Es una idea común entre la mayoría de las personas que los predicadores pasan sus vidas estudiando la Biblia. Esto parece ser su trabajo máximo, requiriendo que sean liberados de las preocupaciones de la empresa y el trabajo manual. Es indudablemente verdadero que estudian las Escrituras más que cualquier otra clase de hombres, pero ningunos hombres saben tan bien como predicadores mismos, cuán deplorablemente está descuidado este deber. Si fuera señalar lo que creo ser el más grande desierta, no llamar él el pecado más grande, en las vidas de predicadores, pienso que diría que es su negligencia de la palabra de Dios. La idea común de las personas sólo mencionadas es que cuál deber ser. Tienen un derecho de exigir de cada predicador, después que habrá pasado unos años en su llamar, que es puesto al tanto de todos de la palabra de Dios bien, y que puede dar una respuesta inteligente a las preguntas que surgen comúnmente sobre cada parte. Para hacer esto es necesario que habrá estudiado las Escrituras laboriosamente y sistemáticamente.

Hay cuatro métodos de estudiar las Escrituras, todas tienen  sus ventajas respectivas y todo lo necesario a los logros más altos. Podemos estudiarlos históricamente, por libros, por los temas y devocionalmente. Hablaremos de estos métodos por separado y en el orden nombrado.
 
 
 

Histórico

Por el estudio histórico de la Escritura presentamos el estudio de sus varios eventos  y registros en la orden del tiempo. Tiene por objetivo obtener unos conocimientos de todos los eventos grabados adentro, incluyendo la composición de sus  varios libros,  en el orden de su ocurrencia. Hay solamente pocos libros en la Biblia en la cual todos los eventos que se mencionan están  arreglados en el orden cronológico, y hay muchos que cubren el mismo período de tiempo con otros libros. En todos estos casos los hechos registrados no deben ser conocidos solamente, pero debemos aprender a saberlos tan pronto como posible en el orden en que ocurrieron. Los libros de I – II Reyes y I – II Crónicas, por ejemplo, deben ser entretejidos entre sí sobre la urdimbre, o conjunto de suceso de la cronología, y todos los  acontecimientos registrados como mencionados en la obra contemporánea de profetas y poetas, deben ser asignados sus lugares apropiados entre los eventos de los libros históricos. De este modo solamente podemos saber la historia del Israel antiguo en su totalidad. De igual  manera, no debemos solamente ponernos al tanto de los cuatro evangelios por separado solamente, pero debemos saber los eventos registrados en la vida de Jesús en el orden del tiempo si los comprendiéramos; y así de Hechos  y las Epístolas. Esas epístolas que son contemporáneas con los Hechos, llenan las brechas históricas en un buen grado en ese libro, mientras que las epístolas posteriores continúan la historia de la iglesia apostólica más allá del precio de cierre de los Hechos.

Tal estudio de la toda Biblia es completamente necesario al logro de conocimientos generales de las Escrituras. Está tendido en el mero origen de un curso de estudio de Escritura, y pone los únicos cimientos anchos para todo estudio siguiente de los temas de Escritura. Es por estos medios solamente que el progreso gradual de la revelación, y el ascenso gradual consiguiente de la humanidad puede ser comprendido; y puede ser dudado cualquier evento importante, o la composición de cualquier  libro de la Biblia puede ser comprendido apropiadamente hasta que es visto, cuando este método de estudio solamente permite que  nosotros lo veamos  teniendo en cuenta los eventos y la obra que le preceden, y de aquellos que lo siguen. Aconsejaría a cada predicador, tanto viejo como joven, quien nunca ha perseguido tal curso de estudio, emprenderlo inmediatamente, y enjuiciarlo con el vigor.
 
 
 

Literatura

El estudio de la Biblia por libros está involucrado, en gran parte, en el método de estudio sólo nombrar, y es tan verdadero especialmente de los libros históricos. Pero un hombre puede adquirir un artículo con conocimientos de los eventos registrados en un libro histórico sin haber estudiado el libro como un libro – sin, en otras palabras, haber dado la atención al diseño específico del libro, respecto a el plan sobre el que es construido. Nadie comprende un libro hasta que ha hecho esto. Y con respecto a los libros que no son históricos mientras que el estudiante de historia sagrada podría haber espigado de los que los hechos mencionaron en éstos, y poder haberse dado y el escritor de él(ella/eso) su lugar correcto al libro en la procesión los eventos bíblicos, podría haber aprendido poco de qué contiene el libro aún. ¿Cuando hemos cosechado, por ejemplo, los hechos históricos expresados en el libro de Job, en los Salmos, en los Proverbios, en algunos de los profetas o en algunas de las epístolas, cuánto quedar que es ser aprendido aún? Cuánto, demasiado, es decir, si posible, de más importancia que los hechos – el tema para cuál los hechos mantienen la solamente la tal una relación como hacer él el andamio para el edificio, o la estructura dorada para la gema que emite destellos dentro de su abrazo. Para alcanzar y recoger este fruto costoso de conocimiento de Biblia, cada libro en la Biblia debe ser hecho, en el transcurso de la vida de un predicador, un tema de estudio diminuto y paciente.

El método de estudiar un libro solo es simple y obvio. Requiere que obtengamos una concepción general de su diseño y sus contenido primero. Esto es obtenido leyéndolo para ese propósito especial.

Esto prepara la manera para el segundo paso, que es averiguar las divisiones generales del libro, con el objetivo y el contenido de cada uno. Cuando esto está consumado el marco del libro, indicando el plan sobre el que es construido, es claramente ante la mente, y estamos preparados para el examen más diminuto de sus partes especiales. Mientras leamos  para estos propósitos, habremos constituido un poco de conocimiento con sus conexiones históricas, como la época y las circunstancias bajo las que fue escrito, y las influencias en el lugar de trabajo sobre la mente del escritor generalmente. Sigue a un estudio  exegético de cada parte por oraciones y párrafos después. Gran parte de esta información puede ser obtenida leyendo una introducción para el libro, pero este es para obtener la información en segunda mano – un proceso nunca de ser asumido por un estudiante excepto cuando los orígenes originales están más allá de su alcance. Lea las presentaciones después de que usted ha estudiado los libros y no antes. Por lo tanto, leído, pueden corregir o modificar sus propias conclusiones, pero leer con anticipación que pueden engañarlo y como máximo usted no puede juzgar de su corrección.

Además del estudio de libros de la Biblia por separado, muchos de ellos deben ser estudiados en grupos, de acuerdo con su tema, o la época de su composición. Por ejemplo, los libros que contienen las leyes parlamentarias dispersas de la ley  Mosaica son un grupo solos; los profetas antes de la cautividad, los profetas de la cautividad, y los profetas después de la cautividad son otros tres  grupos. En el Nuevo Testamento los cuatro evangelios son un grupo que tienen un  tema común, y con todo el evangelio de Juan, si agrupar de acuerdo con el tiempo, estaría de pie como la más reciente obra del Nuevo  Testamento con sus tres epístolas y el Apocalipsis. En la manera semejante las epístolas apostólicas deben ser estudiadas en grupos de acuerdo con la época de su composición. Solamente de este modo podemos tener el estado de la sociedad que era antes, las mentes de los autores antes de nuestras mentes, y poseer la tecla a la gratitud vívida de esta obra que estas circunstancias solamente pueden suministrar.

Tópico

El estudio de las Escrituras por los temas es el tercer método que he nombrado. Mientras llevar los métodos ya mencionados, unos conocimientos generales de los temas principales habrán sido obtenidos; pero el predicador debe estar satisfecho con un general a quien conocimientos de cualquier tema nunca trataron en la Biblia. Indiferente trozos de información nunca es satisfacer, y el ser muy igualmente prueba engañoso. La información completa y sistemática y exacta qué nuestro declarar las demandas, y en esto debemos lo antes posible adquirir ser.

Oigo hablar de ningún método por el que tal conocimiento de los temas pueden ser adquiridos menos laborioso que lo siguiente: primero, por medio of su recuerdo de las  interpretaciones, y por el uso de su concordancia, recoja todos los pasajes que tratan del tema entre manos, o que lanza cualquier luz sobre él(ella/eso). Segundo, clasifique estos pasajes de acuerdo con las ramas diferentes del tema con el que están relacionados. Las ramas del tema son a menudo conocidas en una manera general antes de que la investigación comience. Han entrado en la notificación por las preguntas de su propia mente, o han sido hecho familiar por la controversia religiosa. Cuando las divisiones por lo tanto, sugerir lo son pero uno part, los pasajes mismos indicarán el resto así que eso no aparecerá dificultad in clasificar los viajes serenos totalmente y obtener subdivisiones exhaustivas del tema rara vez allí. El próximo paso es organizar las ideas y los hechos bajo cada rama del tema en un poco de orden natural de la secuencia, y obtener una opinión sistemática de él(ella/eso) por lo tanto, cuando está de pie en las escrituras. Definitivamente, las partes deben ser estudiadas con la referencia a sí y el todo; y el todo deben ser estudiados con la referencia a todas sus partes. Cuando esto es hecho usted está preparado para escribir o hablar sobre el tema o alguna de sus partes con la garantía de uno que comprende completamente lo que se propone decir.

Éste es un proceso laborioso. Es uno que solamente los pocos tienen la industria para ir en persecución; pero los pocos que lo persiguen son los amos en Israel, son los profesores de profesores; mientras ésos que carecen de esta industria deben quedarse satisfechos con los conocimientos muy imperfectos, y deber obtener sus conocimientos en la tubería matriz de segundo – mano. Yo mismo supongo estar  dirigiendo a hombres que desean estar al nivel del antiguo de estas dos clases. Podría estar bien añadir, sin embargo, que un predicador joven, en el principio de su ministerio debe hablar de algún tema necesariamente antes de que pueda haber tenido tiempo y la oportunidad para este estudio exhaustivo; pero todo debe recordar que esta necesidad es una de las incapacidades de la inexperiencia que deben ser puesta lo antes posible.

Devocional

En el último lugar, voy hablar de estudiar las Escrituras devocionalmente. El predicador que no tiene un espíritu devoto, carece de los elementos principales del poder con las personas ambos en el púlpito y afuera de él(ella/eso). Es completamente incapaz de  asociar con un espíritu devoto en sus oyentes; y sin esto el servicio entero de la iglesia se hace una forma vacía. Ningún hombre que  lleva a las personas en el estilo de vida puede permitirse descuidar este elemento de la calidad de Cristiano, este origen del disfrute religioso, este elemento del poder de púlpito. Aparte de la oración frecuente y mucha meditación, no hay ninguna manera de asociarse con este espíritu excepto por el atento leyendo de esas parte de la Escritura que son diseñadas despertar las opinion devotas especialmente. El predicador, por consiguiente, debe estudiar estas partes muchísimo. Deben estar en sus manos todos los días.

Cuando hablamos de partes devotas de las Escrituras, la mente se vuelve hacia el libro de los Salmos inmediatamente; porque adentro está coleccionado el más rico poético las efusiones de corazones piadosos durante todo el período de la inspiración judía, de Moisés para los poetas de la cautividad babilónica. Pero solamente cierta porción de éstos son adaptados al cultivo de la dedicación bien. Algunos de ellos son descriptivos, algunos didácticos, y algunos son vengativos, dando el sonido a esa opinión de la ley de Moisés que admitió la demanda de un ojo por un ojo y un diente por un diente. Por la lectura frecuente de todos los salmos, el predicador se habrá puesto al tanto de aquellos que contienen el presentimiento devoto puro de acuerdo con el patrón cristiano, y éstos deben ser sus orígenes de la inspiración.

Solamente además de los Salmos, hay muchos pasajes en Job, en Eccelesiastés, en los Proverbios, en los profetas, e incluso en los libros históricos del Antiguo Testamento, el estudio de que levanta el alma a las opiniones más elevadas mientras en el Nuevo Testamento, que contiene ni uno libro de la poesía, hay pasajes en el evangelio, [91] en leyes, en las epístolas, y en el apocalipsis, completamente igual a la poesía  sublime para llenar el alma con cada emoción sagrada. El predicador, por libros y por los temas, habrá encontrado todos estos pasajes mientras estudia las Escrituras históricamente. Debe marcarlos cuando los descubre, y debe volver posteriormente, para la lectura devota hasta que tanto sus contenido como sus lugares en el libro se pusieron familiares para él.


Preachers’ Methods, a lecture by J. W. McGarvey, Missouri Christian Lectures, Independence, Missouri, July 1883. This posting in El Conquistador represents the opening segment of that lecture. For the complete text, see: http://www.mun.ca/rels/restmov/texts/jwmcgarvey/etc/PRCHMTHD.HTM

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